Delante de mi propia cámara es mi proyecto de autorretrato: una serie sobre evolución personal, cuerpo real y paso del tiempo, fotografiada entre 2015 y 2026. No busca la imagen perfecta. Busca la evidencia de una presencia: alguien estuvo allí, sosteniendo la respiración, eligiendo un encuadre con un margen de error humano.
Por qué me autorretrato
Nunca me ha gustado salir en las fotos. El autorretrato no me salió de la confianza, sino de lo contrario: empezó por curiosidad y por las ganas de aprender algo nuevo, y se convirtió en un territorio propio, el único espacio donde puedo experimentar sin pedir permiso. Aquí soy, a la vez, el observador y lo observado.
Ponerme delante de la cámara también me enseñó a dirigir. Entendí cómo posa una persona, qué incomodidades aparecen y por qué una sesión sin dirección clara deja de funcionar.
La serie
Una selección en orden cronológico, de los primeros autorretratos a los de 2026. El interior doméstico aparece en blanco y negro, cercano y corporal; el exterior introduce distancia, ruina y ciudad.
Publico todos mis autorretratos, también los que no entran en esta selección, en mi cuenta de Instagram dedicada: @lluisportraits.
Cuerpo real
El cuerpo no es una abstracción: es la única evidencia material que tenemos. Mi historia está escrita en la piel, en la tensión de las manos y en el gesto detrás de las gafas. Por eso no borro cicatrices, pliegues ni cansancio. Mi edición se limita casi siempre al balance de blancos y al reencuadre. Los cuerpos reales tienen edad, marcas y cambios, y la imagen perfecta de internet crea expectativas imposibles.
Mirar lentamente
Hoy disparo pocas fotografías. Las ideas llegan cuando estoy solo, cuando encuentro una luz inesperada o un lugar imperfecto: puertas antiguas, calles, ruinas. Después dejo reposar las imágenes durante meses, a veces años. He recuperado fotos que antes habría descartado por no ser nítidas, porque he aprendido que el grano, la sombra y la pausa también son composición.
Tecnología, sin delegar la mirada
Administro sistemas y experimento con inteligencia artificial en local. Precisamente por conocer las entrañas de la máquina defiendo lo encarnado. La tecnología es una herramienta, nunca un sustituto de la experiencia: la máquina puede simular cualquier atmósfera, pero no tiene biografía. Si alguna vez una imagen de este proyecto usa IA, lo diré.
Capítulos y textos relacionados
- Autorretrato personal: mirarme desde fuera
- Guía del autorretrato fotográfico: qué es, tipos y cómo empezar
- Qué es un autorretrato: definición, tipos y ejemplos
- @lluisportraits: mi cuenta de autorretratos en Instagram
- Empieza a autorretratarte: 8 consignas (PDF gratuito)
El proyecto sigue abierto y la secuencia cambiará conforme revise el archivo. Si quieres seguirlo, suscríbete a la newsletter.

















