Caminar detrás de alguien en una ciudad densa como Barcelona es asistir a una forma silenciosa de intimidad. Cuando el rostro desaparece, el cuerpo entero asume la voz: la inclinación de los hombros, el peso de las manos cruzadas a la espalda, el ritmo del paso sobre el asfalto o la quietud frente a un paso de peatones.















Iniciada a partir de mi archivo callejero desde 2009, esta serie observa la soledad urbana, el anonimato y la distancia emocional en mitad de la multitud sin invadir la identidad de quien camina.
Por qué de espaldas
Una cara lo explica todo demasiado rápido: edad, ánimo, prisa. De espaldas, la persona deja de ser alguien concreto y pasa a ser cualquiera de nosotros. Eso es lo que busco: que quien mira la foto se reconozca en un gesto, en una forma de esperar o de alejarse, y no en un rostro.
También es una forma de respeto. Fotografío a gente que no me ha pedido nada, y de espaldas puedo contar algo de ella sin quitarle el anonimato. Algunas veces, cuando la escena lo pide, hablo con la persona y la fotografío solo si está de acuerdo.
Cómo están hechas
Casi todas son de la calle, sin preparar nada. Llevo una Fujifilm, una Nikon o el móvil, casi siempre con un objetivo fijo de 35 o 50 mm, que me obliga a acercarme y a moverme en lugar de hacer zoom. Todas están en blanco y negro: quita el ruido de la ciudad y deja lo importante, la luz, la silueta y el espacio vacío alrededor.
Intento salir de los sitios donde todo el mundo hace la misma foto. Prefiero un portal en penumbra, el andén del metro a última hora o un callejón del Raval antes que la fachada más conocida. Los paseos marítimos y la Barceloneta aparecen mucho, porque allí la gente camina despacio y mira lejos.
Qué hay detrás de la serie
Fotografío desde 2009, y la gente de espaldas es una de las imágenes que más se repiten en mi archivo. La serie nace de juntar esas fotos y mirarlas como un conjunto. Habla de la soledad en la ciudad, pero no como algo triste, sino como un estado en el que todos entramos y salimos varias veces al día.
Si te interesa el tema, en el blog tengo más: Gente totalmente sola, una serie sobre la soledad urbana; Un paseo en la Barceloneta y La vida en la playa. Y si quieres probar a hacerlo tú, empieza por la guía de fotografía de calle o por cómo hacer autorretratos sin mostrar la cara.

