Fotografía con smartphone: pequeñas historias de la vida cotidiana
Fotografía con smartphone en la calle: imágenes de mi archivo (2023-2025) en blanco y negro, editadas con RapidRAW. La mejor cámara es la que…
← Blog 21 de junio de 2026 3 min de lectura Fotografía de calle
Fotografías Barceloneta Barcelona de 2015. Un paseo por el barrio marinero de la ciudad: imágenes captadas en blanco y negro que reflejan la vida cotidiana junto al mar.
Actualizado: octubre de 2026 · la serie continúa con fotografías de 2025 y 2026.
La soledad urbana es una realidad cada vez más visible en la sociedad actual. Durante años he ido recuperando una serie de fotografías realizadas en la calle: imágenes de personas solas, sentadas, caminando, esperando o simplemente presentes en medio de la ciudad. Esta serie nace de una necesidad personal: reflejar la soledad que existe hoy en día y cómo, con el paso del tiempo, la sociedad parece haberse vuelto más individualista, más rápida y, en muchos casos, menos humana.
Cada día vivimos más conectados que nunca, pero muchas veces nos sentimos más solos que nunca. Las redes sociales nos muestran vidas aparentemente perfectas: momentos felices, viajes, sonrisas, éxito constante y una sensación de bienestar permanente. Sin embargo, detrás de esa fachada digital, muchas personas viven una realidad muy distinta: aislamiento, tristeza, silencio, cansancio emocional y falta de vínculos reales.
La soledad urbana no siempre aparece en lugares vacíos. Muchas veces se manifiesta en espacios llenos de gente: plazas, calles, estaciones, parques, cafeterías o barrios con mucho movimiento. Podemos estar rodeados de personas y, aun así, sentirnos completamente solos.

Las redes sociales nos han acostumbrado a comparar nuestra vida con la de los demás. Vemos imágenes idealizadas y creemos que todos tienen una vida mejor, más plena o más acompañada. Pero la realidad es que muchas personas se sienten solas incluso estando rodeadas de gente. Esta contradicción forma parte del mensaje central de esta serie: vivimos en una sociedad hiperconectada digitalmente, pero cada vez más desconectada emocionalmente.
Internet y las redes sociales han cambiado profundamente la forma en la que nos relacionamos. No se trata de culpar únicamente a la tecnología, pero sí de observar cómo ha transformado nuestra manera de comunicarnos, mostrarnos y buscar validación. En muchos casos, esa búsqueda constante de aprobación puede aumentar la sensación de vacío y hacer que algunas personas se sientan todavía más aisladas.

Las fotografías de esta serie empezaron a realizarse durante el año 2017. Desde entonces, he ido observando cómo la soledad se hacía cada vez más visible en el espacio público.
Bancos, plazas, calles, estaciones y rincones urbanos se convierten en escenarios donde la gente aparece aislada, pensativa o desconectada del entorno. No se trata solo de fotografiar personas solas, sino de mostrar una emoción colectiva: la sensación de vivir en una sociedad que avanza muy rápido, pero que muchas veces deja atrás a las personas, puede ser que por culpa de internet destrozaron las vidas de la gente







Hace años que lo digo: hay mucha soledad en la sociedad actual. Da igual la edad; la veo en gente joven y en gente mayor. Lo que no sé es de dónde viene realmente.
Quizá tenga que ver con las redes sociales, algo que ya exploré hace años en mi proyecto sobre salud mental e internet. Estamos más conectados que nunca y, aun así, cada vez más solos.
Esta serie de fotografía callejera es un intento de mirar esa soledad de cerca, en la calle, sin juzgarla.

La soledad de la que hablo no siempre es estar solo. Es caminar entre mucha gente sin cruzar una mirada, esperar el metro con la vista fija en ninguna parte o quedarse quieto delante de una puerta abierta sin decidir si entrar o no. Pasa a plena luz del día, en medio de la ciudad, y casi nadie la nombra.
Salí a buscarla con el móvil, sin equipo que llame la atención: solo yo y lo que pasaba delante. Me interesaban los gestos pequeños. Alguien de espaldas en la penumbra de un portal, un hombre que pasa frente a un escaparate lleno de imágenes de otras personas, una persona mayor que avanza despacio con su bastón.
Elegí el blanco y negro porque quita distracciones y deja solo la luz, las formas y la distancia entre las personas. No son retratos de gente triste; son momentos en los que cualquiera de nosotros podría reconocerse.
Si alguna vez te has sentido así, rodeado de gente y aun así solo, quizá estas imágenes también te hablen a ti.





Fotografías tomadas en la calle entre 2025 y 2026 con smartphone y editadas con RapidRAW.