Qué es un autorretrato: definición, tipos y ejemplos
Qué es un autorretrato, en qué se diferencia de un selfie, qué tipos existen y cómo empezó su historia en la fotografía.
← Blog 13 de mayo de 2025 3 min de lectura Autorretrato Fototerapia
Qué es el autorretrato terapéutico, en qué se diferencia de un selfie y cómo empezar a practicarlo con lo que ya tienes.
Actualizado: octubre de 2026
Muchas veces nos miramos sin vernos. Nos cruzamos con nuestro reflejo cada día, pero pocas veces nos detenemos a observarnos con honestidad. El autorretrato terapéutico propone justo eso: usar la cámara como un espejo que no juzga, para entender lo que pasa por dentro.
No busca la imagen perfecta, sino la imagen honesta. Y no necesitas saber de fotografía para practicarlo.
Es una práctica en la que te fotografías a ti mismo con una intención de autoconocimiento y expresión emocional, no estética. La cámara se convierte en un diálogo entre la lente y tu conciencia.
Su valor está en el proceso: decidir el encuadre, elegir el momento de disparar y, sobre todo, revisar después las imágenes. Cuando las palabras no bastan (ante la ansiedad, un duelo o un cambio profundo), una imagen puede funcionar como lenguaje simbólico.
Mis primeros autorretratos son de 2015, pero fue durante la pandemia cuando se convirtieron en una práctica constante. Encerrado en casa, la cámara fue una forma de entender lo que estaba sintiendo cuando no sabía explicarlo. Desde entonces el autorretrato forma parte de mi práctica fotográfica y de mi forma de mirarme con más amabilidad.

Un detalle técnico que cambia mucho la experiencia: usar el temporizador o un disparador remoto en lugar de mirar la pantalla. Te ancla en el presente y te obliga a estar, en vez de posar.

Elige un momento tranquilo y un espacio donde no te interrumpan. Busca luz natural (una ventana es suficiente). Antes de disparar, pregúntate cómo estás y qué quieres explorar hoy. Esa es tu intención.
Coloca la cámara o el móvil, activa el temporizador y suelta el control. No busques la pose correcta: simplemente está frente a la lente. Haz varias tomas, cambia la distancia, juega con la luz y la sombra.
Aquí ocurre lo importante. Revisa las fotos sin prisa, mejor al día siguiente. ¿Qué ves? ¿Qué te sorprende? ¿Qué te incomoda? Puedes escribir unas líneas sobre cada imagen, como si fueran cartas dirigidas a ti. Este paso ayuda a resignificar la experiencia y a aliviar parte de su peso.

El lugar influye en lo que la imagen cuenta. Puede ser tu habitación, un rincón de casa o la calle. Yo paseo a menudo por Barcelona buscando sitios que resuenen con mi estado interior: una pared desconchada, una sombra larga, un portal vacío. A veces aparezco en la foto; otras, el lugar ya es el autorretrato.

Si quieres ejercicios concretos para empezar, en autorretrato y autoestima tienes cinco propuestas paso a paso.
El autorretrato terapéutico es una herramienta creativa y de autoconocimiento. Puede acompañar un proceso, pero no sustituye a una terapia psicológica. Si estás atravesando un momento difícil, busca también el apoyo de un profesional de la salud mental.
No. No importa la técnica, sino la intención y la honestidad con la que te miras.
No. Manos, sombras, reflejos u objetos personales también pueden ser autorretratos.
La fototerapia es un enfoque más amplio que usa la fotografía (propia, familiar, de archivo) como herramienta de exploración personal. El autorretrato terapéutico es una de sus técnicas, centrada en fotografiarte a ti mismo.
Tu historia también merece ser contada, y nadie puede contarla mejor que tú. Si quieres empezar ya, prueba los 5 ejercicios de autorretrato y autoestima y suscríbete a la newsletter: cada mes envío un ejercicio nuevo.